La casa fue abandonada por sus dueños
Y ahora vivían por dentro sus afueras
Devorándose la lengua con los dientes
Adentrándose en la sangre y viceversa
La casa fue devorada por sus dueños
Primero sólo en torno a los espejos
luego el ojo de cristal de las muñecas
cuidadosamente extraer los nervios
recoger la luz con un pañuelo húmedo
y aislar una a una las cuchillas.
La casa empezó a vivir dentro de un cuerpo
Y el cuerpo empezó a respirar sombras de insectos
A escuchar niñas besadas en la nuca
Conducidas de espaldas a sus cuartos
y el cuerpo se despertó con los silencios
de placer y dolor que crecían dentro.