lunes, 17 de diciembre de 2012

Lo que había que delimitar
la obligación de saltar
las fobias nocturnas
de sus correspondientes
bichos, la clasificación
 sin término, un enclave
de significado teológico
preciso, el fabricado
de oxígeno, la visibilidad
enferma, la perpétua
luz, música, textura ambiente
la muerte circular
biológica
lo perdido en días de lluvia
irrecuperables perdidos
días de lluvia, la medida
la graduación, el piso
el pasillo, la puerta,
el número,
hubo otros procesos
mientras hablaban
dejaron de hablar completamente
quien hizo del gemido
un paisaje inconexo
aquello que tuvimos
perdido el grito
y su acústica individual
, la resonancia interior
de los cristales
lo que ha sido descrito
lo que se ha comunicado
la visibilidad, el enfoque
la vista de nuestros padres
todo ha sido borrado
y solo un error escoge
los límites de la percepción
por su espina central


jueves, 1 de noviembre de 2012

Marta


 

 

 
 

 

He gemido ante mis

Propios latidos he

descrito mi tristeza

como un fármaco, la

he definido dicen

en sus muebles, separado

lo real de la belleza

con otra voz, soy ciego

con otros ojos sordo

a otras voces que arrastran

mis sentidos, de donde

no he salido, del umbral

cerrado desde dentro

pero desde fuera abierto

He crecido a un desconocido

Una incursión de sombras

Una precoz muerte vieja

Una leche pasada y agria

Desarrollé antes el amarillo

me alojé en el grito

la noche y cucharillas

de plata, la he dejado

la carta en la carta y

el bosque en el bosque

la muerte y los padres

todo precoz he dicho

el placer posterior a antes

en fin lo perdido, todo

en mí es robado

Enfermedades vitales

Pestañas, palabras

De amor que no tenían

Nada que ver conmigo

Atardecer tomado

Pasillos extraviados

Y Alicias,  nombré

Sin pertenecer los

Escondites y me fui

Sin desaparecerlos

Imposible sabiéndolos

De encontrar como ayer

Martes jamás

El alfiler jamás

Atravesó la piel

domingo, 2 de septiembre de 2012

Dejarlo


Los podemos dejar pero no pensar
Que por deshabitados no contienen
nuestra respiración en otra forma
contenida, metamorfoseada.
Hasta qué punto la enfermedad
Es una definición del paisaje
No por ahogarse dejarán
De respirarme boca a boca
La oscuridad es fría
Como la pureza lo era
Es fácil que en la noche
Los ríos crezcan
Interminablemente
Y se haga lo profundo
En lo superficial
Vuelvan a repetirse
Las ceremonias fúnebres



domingo, 12 de agosto de 2012

La noche me hace abrir
cuartos inutilmente
remover los objetos
memorias no soy yo
lo inevitable
la noche lo está haciendo
silenciar, profundizar
azul nocturno
impropia y extrañada
el no deseo
marca y hace sus cortes
en la espalda
dividiendo yo
y los otros y las horas
internas, externas
los pasillos que conducen
recorridos infinitas
veces a cuartos
 que a su vez contienen
otros cuartos que la noche
 me abre interminablemente
 uno a uno en otro, dentro de otro
cerrándose en si misma

Anya

La mitad de tu cuarto
cubre como si fuera
respiración nocturna
el beso dulce
arrastrándonos
ahogadas 13 años
hacían trece años
vestidas por el río
como suicidas vírgenes
las flores del oxígeno
cómicas en la boca
las venas invisibles
visibles, las corrientes
de sangre hipnotizadas
por el anochecer del blanco
variando las salidas
un cuarto divisible
varias profundidades
visible-invisible
fases de las pupilas
ahogadas trece años
quizá no deseadas
el sabor invisible
de sus lágrimas
no pensar en quizás
como se sostenían
sobre el agua



jueves, 14 de junio de 2012

Rue Vaneau


La llamaba octubre
mientras no quise volver
se vuelve siempre a un vacío
que una vez nombramos
octubre, almendras
amargas, la tristeza
trepaba las paredes interiores
respiraba humedad
besándonos el cuello
volviéndo, regresándonos,
hubo estancias cada vez
más breves, respiraban
débilmente a través
de las interminables noches
frascos de perfume
memoria o la espera
de prometidas muertas
juegas con hojas muertas
octubre cierra
los labios, encierra
a tus hermanas
no fuiste abandonada , eras
el abandono, capricho
de marchitar despacio
ahora que no amamos
ahora que el sueño
la aparición
y desaparición
del sueño
hablémonos bajito
digamos donde estamos
octubre


martes, 24 de abril de 2012

"Save me from the nothing I´ve become"


Sepárame de la nada
a la que me he hecho
veinticuatro horas
sesenta minutos
sesenta segundos
entonces
el mundo terminará

sábado, 21 de abril de 2012

Fecha-hora-lugar

Brian Luman


Donde desaparecer
fuiste un lugar perfecto
tenías los labios dulces
como de besar
niños en la boca
si supiéramos quienes somos
las horas
dormitorios sin aire
donde cae
a intervalos el miedo
infantil como un enfermedad
lluviosa
uniforme de invierno
comunión de blanco
derramado, vuestra tristeza
es cíclica majestad precisa
desaparecer, el polvo
donde los pasos
de baile, las posturas
aristocrático es el tiempo
su familia, sus enfermedades
hereditarias, decadencia
precipitados a un amor
cada vez más sórdido
relaciones de riesgo
pases de noche
ensayo general de la muerte
soledad de centro
como un no-lugar
no-tiempo, no atender
no cambia las citas que se cumplen
en vacíos fijados
horas convenidas
aunque no acuda nadie
se cumplen porque una vez
las formulamos
en una minuciosa pasión descriptiva
por imaginar el abismo

Demandas de lo real



La poesía tiene sus límites
Sus líneas incruzables
Una herida es una
De ellas, sus vistas
Al vacío la poesía las tiene
Sus notas de suicidio
Tragadas por el tiempo
Corriente progresivamente
Ahogándonos en poesía
Hay desapariciones
Tristezas sin símbolo
Veinte formas diferentes
De oscuridad.
Los límites son espaciales
Un cuerpo, la ausencia
su aritmética, los planos
de la angustia, los límites
Nunca el tiempo intervino
En fijarlos, solo hay ritmos
Gotas que caen, latidos
Estaciones de lluvia
muertes, pero un latido
Nunca fue un límite
No fue un corte, porque
Miedo, amor, lo que sean
Hacen transparente
Las gotas, las tormentas
Y difuminan la noche
y anochecen los latidos.
Entonces solo queda
La narrativa exterior
Las bibliotecas que son
Así como un registro
Inconsciente,
Aquí el límite es
El final de la escalera
Los rostros de sueños
Sin rostro al fin
Lo inexpresable
la incisión precisa
en los extremos
Quince centímetros
la poesía tiene
límites, estados
éxtasis inalcanzables
interminables
demandas
De lo real.

domingo, 15 de abril de 2012

" Alexi Hobbis"




Parpadeo, domingo
Goteando, hacia dentro
El dolor se prolonga
Hablando la lengua
de noviembre muerta
Profesando culto
cosas pérdidas
Amar lo muerto, todo
Lo que cae, alimentarse
De tentación de miedo
Porque al fin placer
Puesta en abismo
Noche y luz picada
Y sucesivamente noche
Dentro del vientre
tocarse, cortarse,
en mí acaba
el terror, yo soy
el medio, me dan
miedo las bicicletas
en el bosque, domingo
sin réplica, dejar
morir la huida
bosque a través.

Still alive

"Marco Trinchillo"


Un beso sedado
Un silencio clínico
Cosido a mi boca
Dura a mi boca
claro de sombras
fondo de armario
profundidad de espejo
Oración sílabas
Entrecortar la voz
La noche es seda
De terror blanco
Presión en la garganta,
Seducción separada
Del tronco, naturaleza
Muerta y corta
Como la luz elíptica
Insectos con alas
Con nombres de noche
Sedada, bocarriba
Cama, sábanas
El cuerpo es el cuarto
Ficticio y sin efugios
Proyecto de vacío
Proyecto de abandono
Indefinido juntos
"Lo que dura un beso"


Dejará la lluvia su caída
Libre, deja manar la sangre
Hasta embellecer el curso
Dicen que tiembles al fin
Localizada en la escala
Abstracta de los mapas
Tú estás aquí, y temblar
Al fin debilidad de piel
A pulso, abstracción
Paseada, paladeada
Dolor con una cualidad
De impulso,
proyección
a recinto cerrado
Respirará la lluvia, su caída
Libre, manada de sangre
Y será la sombra, el invierno
algo que cae fuera
constelado de interiores.


domingo, 26 de febrero de 2012

Motivos


No puedo contener el tiempo
dentro de los cuartos, tuyo,
o dentro de un invierno
demasiado tiempo, he dejado
pasar imágenes, lágrima
artificial a través de los ojos
Enfermedades gestadas
adentro, he disfrutado
Escuchando a los cuervos
La negrura azul de los domingos
Su profundidad impotente
Como la de una sima,
Como la de un tajo
Hablando de sombras,
Prologando el dolor
sus motivos simétricos
Apagando al fin
Todas las luces,
en cuencos sin oxígeno
el domingo sucede
el vacío se crea
el otoño se vacía
de muertes naturales,
y las noches, accidentes
domésticos, las horas
gemelas ahogadas
El abismo es la parte
central
De los espejos,

domingo, 19 de febrero de 2012

Vano


Ajusticiados de madrugada
Verdugos con café en los labios
Verdugos que vomitaban quizás
En ayunas, los verdugos
Arrastrados al patíbulo
Whiskey, cigarrillos?
Madrugada,
mama estaba levantada
para ver Mama quiero
ver
pero ella nos dejaba
solo la cerradura
los ojos de los ciegos
su reciente pasado
romance fracticida
ajusticiados
Y qué ser adictos a qué
permanecer
fantasmal la nieve
Envenenadora y el beso
De nieve que me das
y el miedo
Y el cuento olvidaste el final
Del cuento? Qué te dije corriente
Preciosa por la que se deja
Arrastrar verde. Nicotina en los dedos
de los verdugos y ajustar
la máquina, la
intimidad
y por eso tapar los ojos
trapos negros y por eso
ajustar, las víctimas
arrastrarse por el
pelo
Por toda la casa como una loca
Que se arranca el pelo, que me claven
Cristales en las venas y me arranquen
Los hierros con los dientes,
y permanecer
Cerrada está la casa y el beso
De nieve en la frente el manantial
De leche que corre por la cara
Interior de tus muslos, a luz lunar
Ciega como la plata del cuchillo
Fatal como la carne podrida
De los caballos
antes de la desgracia a luz lunar
Recuerda que tu estabas allí y
No estabas, mi mente ahora
Ha sido usada tantas veces para
Deleitarse en el dolor o masturbarse
Con mujeres vestidas de otras
Mujeres con cara de otras
Noches Saturno devorará
Noches, hijos adoptivos
Hemorragias internas hijo
No juegues con los muertos
no juegues.
Marco Trinchillo






Mi abuelo podía dejar de respirar
dos minutos, diez segundos
debajo del agua
nada personal perdona
cartas sin abrir perdona
sus venas abiertas,
un pecho un recipiente
medio litro tres cuartos
de sangre, el horror
del doctor ante su propia
vida, el aliento en el espejo
pobres damas que no pueden
poder dejar de respirar como
podía mi abuelo dos minutos
diez segundos de sangre el mar
es un recipiente de sombras
el horror de la respiración
de un lecho que debió ser siempre
de muertos, conservar los muertos
es un oficio, en fin, como cualquiera
fuiste y la distancia es el horror
ante la propia vida, el movimiento
de lo que sigue estático porque
nunca fue mutable el pasado
respirado y reutilizado el aire
pasa por los conductos nasales
hasta el pecho y mi abuelo
podía cerrar perdona
el pecho tres miligramos
de sombra, el mar
tiene rasgos de cementerio
de nieve sin lápidas, cielo
ponme la mano ahí, mueren
las cartas en el tiempo
que tardan, que han creado
el horror, el movimiento
la tentación de poner
la mano justo sobre la sombra
del otro y aspirar la corrupta
respiración del coito, el pasado
ante el pasado, la lágrima
es un proceso corporal
para limpiar el ojo, el cielo
que han creado también pasillos
salones, billares
mueble-bar, habitaciones
de hotel, sumergibles
en el lodo, en el fondo
verdoso de un río
cuyo nombre es tu
nombre o fue tuyo o será
para siempre su nombre.

lunes, 13 de febrero de 2012

waiting

Antony Crook-The hudson river







Lo inquietante es la falta de síntomas
La necesidad de anticipar el desastre
Verificar cuchillas, oxigeno, fiebre
No encontrar nada al alcance
De los niños. La angustia
Como un líquido aguantado
En la boca , cefalea, vómitos
Como un cuervo negro de espacios
Cerrados, nada sucede.

Zona abisal

Nuria Rius




La economía sumergida
De los enfermos, sus ojos
adaptados al fondo
Sus movimientos, las bombillas
De sus habitaciones.
Adaptada penumbra
Clase social efímera
Aprendí la exactitud
De los signos, los internos
Si decían esta noche
Morirá. Aprendí a creer
Los signos, olvidar
Los cuerpos abstractos
Que pasean, el cuello
que besas, el símbolo
Que sonríes. Incurables
Tumores y pasillos interiores
Blancos, turnos de veinticuatro
Horas. Enfermeras
Haciendo crucigramas
Madrugada significa
Madrugada, ruido metálico
Y azul. La blancura
Sumergida de los enfermos
Sus heridas envueltas
Los niños pintan golpeando
El lápiz, los relojes
Estropeados de profundidad
Un cuerpo es un mapa
De síntomas, el suero
El tiempo quizás las flores
Sin tierra, aséptica
Procesión de estaciones
que no
Sugieren nada, las capillas
La sangre
con aditivos de sombra
la mano firme sobre
el tórax, inspira…
expira… localizar
la vena, los tubos
de Vacutainer
tu número, por fin
tu número. El ascensor
la planta de la calle…

domingo, 5 de febrero de 2012

451





Fahrenheit 451





El placer de quemar
cartas, la resina
Que envuelve los cuentos
Llevas mi muerte
en ti, en los labios
Dependo, la tinta, de ti
Se seca en el dorso
Azul de los labios
Dependo del sueño
Pero el sueño pende
De mí.

Parte II










Estamos sobre una fina
Capa de azúcar
Decimos hace cielo
Saltamos cristales
De los murciélagos
Que nos recuerdan a noche
Huimos sin mirar
Lo que decimos, hace
Granizo y temblor
En cada sílaba
Corriente en las puntas
De los dedos, la humedad
De las duchas, los núcleos
Industriales. Claridad
Como un nombre de virgen
Oscura es la luz
Puesta en los lacrimales
pureza, inmaculada
Como un nombre de niña
Asustada del viento
Hace viento en la casa
Cerrada a cuatro llaves
Animales domésticos
Muertos en el jardín
Enterrados en fila
Felices, al fin y al cabo
Estamos sobre una capa
Fina de algo
De cristal, no cristales
Y hay niñas
Llevando oscuridad
de puntillas.

Marzo

Gracia Gloria Denis




Hace frío. Vedme
las costillas
Capas de hielo en la parte
Exterior de los cuartos
Graniza así que
Sed nocturnos, corred
Finas capas de hielo
Pedacitos de hueso
Mordedme el miedo
Quedad en mi ausencia
y quedáosla
Dormid en los tramos
Madrid, Niza, Niza
Tocadme los espacios
Entre diente y diente,
Día y día, litera de abajo
Literatura, otoño entrado
En la noche, hace frío
no tengo madre que odiar
ni ojos que decir
farsante. Hace frío
tiempo que dejasteis
de enfocar a los grillos
espejead los bosques
pasead vías muertas.

sábado, 28 de enero de 2012









Anoche no podía dormir. Tuve una punzada toda la noche en el pecho. Un alfiler en la boca del corazón como los puñales en órganos sagrados. Un dolor pequeño, ajeno a mi voluntad. Un dolor que no se podía apagar, ni cortar, ni quemar. En la boca del corazón. Ese corazón partido en dos y en tres mitades que nos enseñaron a amar en las escuelas. Ese corazón que aprendimos a pintar en los lavabos, en las pajaritas de la paz y en las estampas. ¿ porqué el amor en el corazón y no en el hígado? porqué el amor en el corazón y no en las vertebras? ¿ porque en el corazón y no el amor en la boca?
En la escuela nos enseñaron a identificar el corazón del hombre. A diferenciarlo de la sangre. A separarlo de la disección fría, de las arterias del miembro de cordero sobre una tableta metálica. También nos enseñaron los mapas cuando lo que queríamos era solo excarvar bajo la tierra.
La abstracción para mí, para , llegó algo tarde. Cuando el corazón quiso dibujarse con tiza en la pizarra para nosotros ya era un órgano que le hacía un vacío en el pecho a los abuelos. << El abuelo ha muerto de algo del corazón>> Era algo que de repente se para, y la gente mayor ya no sonríe de repente. Los amargos tienen corazones sanos.
Por eso para mí, el amor está en el hígado. O en la sangre que sobrevive al corazón parado en el interior de los muertos. O en los dientes que duran tanto como queramos. O en los recuerdos que durarán lo mismo que nosotros. Nuestra estatura.
Anoche y anteanoche y antes me dolió el corazón por primera vez en mi vida. Experimenté tenerlo, no en rotulador rojo, no en papel de cartulina, no en forma de lazo. Experimenté tener un corazón de animal, con venas y arterias que se ensanchan y se estrechan, que escupen sangre y se la tragan, que se ahogan con el humo que inhalo cada noche. Anoche y anteanoche y antes. Ya no podré engañarme, ni jamás repetiré la mentira de siempre.
La vida es un engaño peor. Recuerdo que los enfermos de cáncer sonríen y dicen estoy bien. Recuerdo que alumnos desaparecen de clase. Un vacío de un segundo entre dos apellidos. Pero todo está claro. Un silencio helado como tus manos entre dos palabras. Lo percibo, es hermoso como el odio de los pájaros. Como el hielo que se rompe en las orillas. Ahora identifico el frío contigo. No quisiera ser abstracto. Ahora identifico esta punzada en el interior izquierdo del pecho con el miedo. Porque el miedo puede ser cualquier día.
Como Boris Vian: "Je voudrais pas crever"

lunes, 23 de enero de 2012

Rompe conmigo, los pedazos de agenda donde está tu sonrisa estúpida. Rompe con él las botellas para abrirlas y folla en las escaleras de incendios. Mi primer beso fue detrás del instituto. Apoyé mis manos sudorosas sobre una pintada que rezaba hijos de puta.

domingo, 15 de enero de 2012

Huecos

El mundo se equivoca a cada instante y nos hiere. El mundo se abre y se cierra, con la precisión de un círculo, con el sigilo de lo inevitable. Con el pulso de un animal doméstico. El mundo se ahoga en una copa sin agua. El domingo sin fiesta.

Lo cotdiano raspa y duele y huele. Nunca más la tristeza hace compañía.
Los días se suceden como reyes antiguos, se pasan su metal gastado, sus capas sin brillo y apuñalan a sus hermanos menores. Nunca más los días hacen compañía.

La lágrima artificial, el sexo fácil.
Muerte empieza en los preparativos.