domingo, 26 de febrero de 2012

Motivos


No puedo contener el tiempo
dentro de los cuartos, tuyo,
o dentro de un invierno
demasiado tiempo, he dejado
pasar imágenes, lágrima
artificial a través de los ojos
Enfermedades gestadas
adentro, he disfrutado
Escuchando a los cuervos
La negrura azul de los domingos
Su profundidad impotente
Como la de una sima,
Como la de un tajo
Hablando de sombras,
Prologando el dolor
sus motivos simétricos
Apagando al fin
Todas las luces,
en cuencos sin oxígeno
el domingo sucede
el vacío se crea
el otoño se vacía
de muertes naturales,
y las noches, accidentes
domésticos, las horas
gemelas ahogadas
El abismo es la parte
central
De los espejos,

domingo, 19 de febrero de 2012

Vano


Ajusticiados de madrugada
Verdugos con café en los labios
Verdugos que vomitaban quizás
En ayunas, los verdugos
Arrastrados al patíbulo
Whiskey, cigarrillos?
Madrugada,
mama estaba levantada
para ver Mama quiero
ver
pero ella nos dejaba
solo la cerradura
los ojos de los ciegos
su reciente pasado
romance fracticida
ajusticiados
Y qué ser adictos a qué
permanecer
fantasmal la nieve
Envenenadora y el beso
De nieve que me das
y el miedo
Y el cuento olvidaste el final
Del cuento? Qué te dije corriente
Preciosa por la que se deja
Arrastrar verde. Nicotina en los dedos
de los verdugos y ajustar
la máquina, la
intimidad
y por eso tapar los ojos
trapos negros y por eso
ajustar, las víctimas
arrastrarse por el
pelo
Por toda la casa como una loca
Que se arranca el pelo, que me claven
Cristales en las venas y me arranquen
Los hierros con los dientes,
y permanecer
Cerrada está la casa y el beso
De nieve en la frente el manantial
De leche que corre por la cara
Interior de tus muslos, a luz lunar
Ciega como la plata del cuchillo
Fatal como la carne podrida
De los caballos
antes de la desgracia a luz lunar
Recuerda que tu estabas allí y
No estabas, mi mente ahora
Ha sido usada tantas veces para
Deleitarse en el dolor o masturbarse
Con mujeres vestidas de otras
Mujeres con cara de otras
Noches Saturno devorará
Noches, hijos adoptivos
Hemorragias internas hijo
No juegues con los muertos
no juegues.
Marco Trinchillo






Mi abuelo podía dejar de respirar
dos minutos, diez segundos
debajo del agua
nada personal perdona
cartas sin abrir perdona
sus venas abiertas,
un pecho un recipiente
medio litro tres cuartos
de sangre, el horror
del doctor ante su propia
vida, el aliento en el espejo
pobres damas que no pueden
poder dejar de respirar como
podía mi abuelo dos minutos
diez segundos de sangre el mar
es un recipiente de sombras
el horror de la respiración
de un lecho que debió ser siempre
de muertos, conservar los muertos
es un oficio, en fin, como cualquiera
fuiste y la distancia es el horror
ante la propia vida, el movimiento
de lo que sigue estático porque
nunca fue mutable el pasado
respirado y reutilizado el aire
pasa por los conductos nasales
hasta el pecho y mi abuelo
podía cerrar perdona
el pecho tres miligramos
de sombra, el mar
tiene rasgos de cementerio
de nieve sin lápidas, cielo
ponme la mano ahí, mueren
las cartas en el tiempo
que tardan, que han creado
el horror, el movimiento
la tentación de poner
la mano justo sobre la sombra
del otro y aspirar la corrupta
respiración del coito, el pasado
ante el pasado, la lágrima
es un proceso corporal
para limpiar el ojo, el cielo
que han creado también pasillos
salones, billares
mueble-bar, habitaciones
de hotel, sumergibles
en el lodo, en el fondo
verdoso de un río
cuyo nombre es tu
nombre o fue tuyo o será
para siempre su nombre.

lunes, 13 de febrero de 2012

waiting

Antony Crook-The hudson river







Lo inquietante es la falta de síntomas
La necesidad de anticipar el desastre
Verificar cuchillas, oxigeno, fiebre
No encontrar nada al alcance
De los niños. La angustia
Como un líquido aguantado
En la boca , cefalea, vómitos
Como un cuervo negro de espacios
Cerrados, nada sucede.

Zona abisal

Nuria Rius




La economía sumergida
De los enfermos, sus ojos
adaptados al fondo
Sus movimientos, las bombillas
De sus habitaciones.
Adaptada penumbra
Clase social efímera
Aprendí la exactitud
De los signos, los internos
Si decían esta noche
Morirá. Aprendí a creer
Los signos, olvidar
Los cuerpos abstractos
Que pasean, el cuello
que besas, el símbolo
Que sonríes. Incurables
Tumores y pasillos interiores
Blancos, turnos de veinticuatro
Horas. Enfermeras
Haciendo crucigramas
Madrugada significa
Madrugada, ruido metálico
Y azul. La blancura
Sumergida de los enfermos
Sus heridas envueltas
Los niños pintan golpeando
El lápiz, los relojes
Estropeados de profundidad
Un cuerpo es un mapa
De síntomas, el suero
El tiempo quizás las flores
Sin tierra, aséptica
Procesión de estaciones
que no
Sugieren nada, las capillas
La sangre
con aditivos de sombra
la mano firme sobre
el tórax, inspira…
expira… localizar
la vena, los tubos
de Vacutainer
tu número, por fin
tu número. El ascensor
la planta de la calle…

domingo, 5 de febrero de 2012

451





Fahrenheit 451





El placer de quemar
cartas, la resina
Que envuelve los cuentos
Llevas mi muerte
en ti, en los labios
Dependo, la tinta, de ti
Se seca en el dorso
Azul de los labios
Dependo del sueño
Pero el sueño pende
De mí.

Parte II










Estamos sobre una fina
Capa de azúcar
Decimos hace cielo
Saltamos cristales
De los murciélagos
Que nos recuerdan a noche
Huimos sin mirar
Lo que decimos, hace
Granizo y temblor
En cada sílaba
Corriente en las puntas
De los dedos, la humedad
De las duchas, los núcleos
Industriales. Claridad
Como un nombre de virgen
Oscura es la luz
Puesta en los lacrimales
pureza, inmaculada
Como un nombre de niña
Asustada del viento
Hace viento en la casa
Cerrada a cuatro llaves
Animales domésticos
Muertos en el jardín
Enterrados en fila
Felices, al fin y al cabo
Estamos sobre una capa
Fina de algo
De cristal, no cristales
Y hay niñas
Llevando oscuridad
de puntillas.

Marzo

Gracia Gloria Denis




Hace frío. Vedme
las costillas
Capas de hielo en la parte
Exterior de los cuartos
Graniza así que
Sed nocturnos, corred
Finas capas de hielo
Pedacitos de hueso
Mordedme el miedo
Quedad en mi ausencia
y quedáosla
Dormid en los tramos
Madrid, Niza, Niza
Tocadme los espacios
Entre diente y diente,
Día y día, litera de abajo
Literatura, otoño entrado
En la noche, hace frío
no tengo madre que odiar
ni ojos que decir
farsante. Hace frío
tiempo que dejasteis
de enfocar a los grillos
espejead los bosques
pasead vías muertas.